La deriva “populista” en Países Bajos preocupa a líderes evangélicos

La deriva “populista” en Países Bajos preocupa a líderes evangélicos

03-14-2017

Este miércoles 15 de marzo los Países Bajos celebrarán elecciones generales en medio de una gran tensión social y política.

El crecimiento de los discursos populistas ha ayudado al líder de extrema derecha, Geert Wilders, a convertirse en el favorito de las encuestas. En los últimos días la tensión ha aumentado ante el severo conflicto con Turquía, al impedir las autoridades holandesas la entrada al país de varios diplomáticos turcos.

En este contexto de tensión, las arengas políticas basadas en el miedo aumentan y procuran ganar el voto por medio de discursos catastrofistas, con fuerte arraigo en un nacionalismo excluyente.

Así por ejemplo Geert Wilders promete fortalecer las fronteras y sacar a los Países Bajos de la Unión Europea. “Wilders está jugando con el sentimiento del miedo, que no se basa en hechos, como por ejemplo, sobre el crecimiento de la influencia del Islam”, explica Jan C. Wessels, secretario general de la Alianza Evangélica del país.

“Las estadísticas muestran que en los últimos cinco años el Islam ha aumentado en un 0,5%, que en realidad es igual al crecimiento de los evangélicos en los Países Bajos. Nuestro mayor enemigo es sin embargo el humanismo ateísta que ha aumentado un 7% en el mismo tiempo, y se está volviendo cada vez más intolerante, especialmente a través del partido D66, que quiere erradicar la religión de la plaza pública totalmente”, expresa Wessels.

En Países Bajos hay varios partidos formados con una base evangélica, aunque Wessels reconoce que es difícil conocer la tendencia de voto de los evangélicos. “Algunos votarían por el Christen Unie, pero conozco a varios que también votan por el Partido Popular por la Libertad y la Democracia (VVD, por sus siglas en neerlandés) y el más izquierdista socialista GroenLinks. Y, por supuesto, hay otros dos partidos cristianos: el PPC teocrático y los demócrata-cristianos”, explica Wessels.

En todo caso, se espera que los evangélicos consigan suficientes escaños en el Parlamento “para que no queden fuera de las conversaciones para una posible coalición”.

Así como en otros lugares del mundo, los discursos populistas parecen ganar terreno en los Países Bajos. Para Wessels, es motivo de oración que “el populismo sea detenido y no llegue al poder. Para eso es necesario construir más confianza en la política en general, y tener tiempo para construir la confianza en la sociedad de nuevo”.

A pesar de las encuestas, Wessels considera que la ventaja de Wilders no será suficiente. “Creo que los valores del pueblo holandés, que están parcialmente enraizados en la tradición judeo-cristiana, prevalecerán”.

La pasada semana la Alianza Evangélica Europea expresaba asimismo su preocupación por el “miedo y desconfianza” en los Países Bajos, alentados por los discursos populistas. Desde esta organización de fe se condenó el “lenguaje irresponsable que deshumaniza comunidades particulares o las convierte en chivos expiatorios”.

La Alianza Evangélica Europea advirtió que se vive “un creciente fenómeno de retórica de odio, polarizador y basado en la post-verdad, que está infectando el debate político en muchas naciones, incluyendo Holanda”.

Esta organización evangélica dice en el llamado a la oración, es “neutral cuando se trata de política partidista, pero no lo es con respecto a nuestras responsabilidades y misión como cristianos y ciudadanos”.

“Oramos con fe al Rey de Reyes que trabaja en los propósitos de Su Reino más allá de los errores y la confusión de los seres humanos”, dice el texto, que pide a los evangélicos europeos que oren para que “la verdad sea valorada”, los cristianos “usen su voto con sabiduría”, y que sean elegidos “políticos íntegros, valientes y portadores de esperanza”.