Entre ayuda y crisis: Cuba busca alivio en medio de incertidumbre

Entre ayuda y crisis: Cuba busca alivio en medio de incertidumbre

03-26-2026
Entre ayuda y crisis: Cuba busca alivio en medio de incertidumbre

Un grupo de embarcaciones con ayuda humanitaria llegó a Cuba como parte de la caravana “Nuestra América Convoy a Cuba”, una iniciativa internacional que reúne a más de 650 participantes de 33 países. 

La flotilla partió la semana pasada desde Puerto Progreso, mientras que otras dos naves zarparon desde distintos puertos con el mismo destino. La mayoría de los participantes llegó previamente por vía aérea a la isla y sostuvo un encuentro con el presidente Miguel Díaz-Canel. 

Entre los asistentes destacan figuras internacionales como Jeremy Corbyn, Clara López, Pablo Iglesias y el líder sindical Chris Smalls. También participó el grupo irlandés de hip-hop Kneecap. 

La ayuda se da en medio de un contexto complejo para la isla. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impulsó en enero nuevas medidas de presión energética con el objetivo de generar cambios políticos en el país. Estas acciones se suman a una prolongada crisis económica, agravada por la pandemia de COVID-19 y sanciones previas. 

Actualmente, Cuba enfrenta una marcada escasez de transporte, reducción de jornadas laborales, cancelación de vuelos y constantes apagones, incluyendo recientes cortes eléctricos de alcance nacional. 

El viceministro de Energía y Minas, Argelio Abad Vigo, informó que el país acumula tres meses sin recibir combustibles clave como diésel, gasolina o gas licuado de petróleo, esenciales para el funcionamiento de la economía y la generación eléctrica. Según detalló, la isla solo logra producir cerca del 40 % del combustible que consume. 

Organizaciones y gobiernos han advertido sobre el riesgo de una crisis humanitaria. Naciones como México, China, Brasil e Italia, junto con organizaciones no gubernamentales estadounidenses, han enviado ayuda para apoyar a la población. 

Por lo general, el Estado cubano distribuye la asistencia internacional de manera gratuita a través de su red de tiendas, salvo en casos donde los donantes especifican un destino concreto, como hospitales. 

La llegada de las embarcaciones generó expectativa en La Habana, donde decenas de personas se congregaron en la avenida del Puerto para observar el arribo, entre banderas y muestras de apoyo. 

Negociaciones con EE. UU. 

El expresidente cubano Raúl Castro participa en las conversaciones entre la isla y Estados Unidos, según afirmó este miércoles el presidente cubano Miguel Díaz-Canel. 

Las conversaciones en general están siendo gestionadas colectivamente por el Gobierno cubano, explicó Díaz-Canel al líder de la izquierda española Pablo Iglesias en una entrevista grabada en vídeo que duró más de una hora y fue difundida por los medios estatales. Aunque Díaz-Canel asumió la presidencia en 2018, el líder revolucionario de 94 años, hermano de Fidel Castro, sigue siendo considerado la persona más poderosa del país. 

Iglesias se encontraba en Cuba como parte de una delegación de unos 600 activistas de 33 países que llegaron la semana pasada para entregar ayuda humanitaria. 

«Un proceso de conversaciones que conduzca a un acuerdo es un proceso largo», dijo Díaz-Canel a Iglesias, quien produjo la entrevista para su canal de televisión financiado mediante micromecenazgo, Canal RED. 

Las conversaciones, que según Díaz-Canel se encuentran en una fase inicial, se producen en un momento de crecientes tensiones entre ambas naciones, con Cuba sumida en apagones a nivel nacional como consecuencia de una red eléctrica en ruinas y un bloqueo petrolero en curso impuesto por el presidente de EE. UU., Donald Trump, quien ha amenazado con imponer aranceles a cualquier país que suministre petróleo a Cuba. Trump afirmó recientemente que pronto tendría «el honor de tomar Cuba». 

«En primer lugar, debemos establecer un canal de diálogo. A continuación, debemos definir agendas comunes de interés para las partes, y estas deben demostrar su intención de avanzar y comprometerse verdaderamente con el programa a partir del debate de dichas agendas», afirmó Díaz-Canel. 

A finales de enero, Trump amenazó con imponer aranceles a cualquier país que vendiera o suministrara petróleo a Cuba, al tiempo que presionaba para que se produjera un cambio en el modelo político de la isla. 

Aunque las amenazas iniciales se suavizaron formalmente, el embargo se ha mantenido vigente y la isla no ha recibido ningún envío de combustible en los últimos tres meses. 

Los prolongados cortes de electricidad y una casi parálisis de la vida económica y social son las consecuencias visibles en la isla, que en la última semana sufrió dos apagones a nivel nacional que dejaron a millones de personas sin electricidad, mientras la red eléctrica de Cuba sigue desmoronándose. 

Estados Unidos ha afirmado que Cuba estaba en negociaciones, y Trump ha amenazado con tomar el control de la isla en breve. 

Díaz-Canel fue más matizado en su respuesta y dijo que sus funcionarios y los del Departamento de Estado de EE. UU. «mantuvieron conversaciones recientemente». 

También abordó las especulaciones en torno al papel que Castro podría desempeñar en estas gestiones. 

«La otra cosa sobre la que han tratado de especular es que hay divisiones dentro de la dirección de la revolución», dijo Díaz-Canel, sin aclarar a quién se refería. 

Castro «es uno de los que, junto a mí y en colaboración con otras ramas del Partido (Comunista), el Gobierno y el Estado, ha orientado la forma en que debemos llevar a cabo este proceso de diálogo, si es que este proceso de diálogo llega a producirse», añadió el presidente. 

Señaló que Castro es «el líder histórico de esta revolución, aunque haya cedido sus responsabilidades», y que mantiene un «prestigio ganado ante el pueblo» debido a «un reconocimiento histórico que nadie puede negar». 

Raúl Castro, quien sucedió a su hermano, Fidel, como presidente, lideró las históricas conversaciones con el expresidente estadounidense Barack Obama en 2014 que condujeron a la reapertura de embajadas y al restablecimiento de las relaciones diplomáticas. 

Trump se ha opuesto a dicha política, endureciendo aún más las sanciones y agravando una profunda crisis económica hasta el extremo del actual bloqueo energético. 

Mientras tanto, Francisco Pichón, coordinador residente de las Naciones Unidas en Cuba, advirtió de que si la situación seguía agravándose podría provocar una «crisis humanitaria». Pichón y otros funcionarios afirmaron que se necesitarían 94 millones de dólares para hacer frente a la crisis energética de la isla y a los daños causados por los huracanes del año pasado. 

La red eléctrica, gravemente dañada, iba a impedir que 96 000 personas, de las cuales unas 11 000 son niños, recibieran las cirugías que necesitan, y provocaría que 30 000 menores se retrasaran en sus calendarios de vacunación, estimó. 

Ya ha privado de acceso al agua a alrededor de un millón de personas que dependen del suministro de agua mediante camiones cisterna. 

Los funcionarios de la ONU destacaron la necesidad urgente de que llegue combustible a Cuba, pero también señalaron la energía solar como una posible solución para mantener en funcionamiento las escuelas y los hospitales, así como para bombear agua para el riego. 

«Si la situación actual continúa y se agotan las reservas de combustible del país, tememos que se produzca un deterioro acelerado que pueda provocar la pérdida de vidas humanas», afirmó Francisco Pichón, coordinador residente de las Naciones Unidas en Cuba.