Joshua Van agradece a Jesús tras conquistar el título de UFC frente a miles de personas
El campeón de UFC Joshua Van aprovechó uno de los momentos más importantes de su carrera deportiva para hablar abiertamente de su fe cristiana frente a miles de espectadores alrededor del mundo.
Tras vencer al japonés Tatsuro Taira durante el UFC 328 realizado en Newark, Estados Unidos, el joven luchador retuvo el cinturón de campeón peso mosca luego de una intensa pelea de cinco rounds.
Sin embargo, más allá de la victoria deportiva, sus declaraciones posteriores al combate llamaron la atención del público y de las redes sociales. Apenas tomó el micrófono, Joshua Van decidió darle toda la gloria a Jesús.
“Primero que todo, quiero agradecer a mi Señor y Salvador, Jesucristo. Hoy en día, soy solo un hombre tratando de hablarle a todos sobre alguien que me salvó la vida, y su nombre es Jesucristo”, expresó emocionado tras el triunfo.
El campeón también afirmó sentirse agradecido por volver a conquistar el título, dejando claro que su fe ocupa el lugar más importante en su vida, incluso en medio de la fama y el reconocimiento internacional.
La escena ocurrió dentro del octágono, uno de los escenarios más vistos del deporte de combate, convirtiéndose para muchos creyentes en una oportunidad para proclamar públicamente el Evangelio ante una audiencia global.
No es la primera vez que Joshua Van comparte mensajes relacionados con su fe cristiana. A través de sus redes sociales, el peleador ha publicado anteriormente versículos bíblicos y reflexiones espirituales. Entre ellos destaca Romanos 8:31, pasaje que considera uno de sus favoritos: “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”.
Originario de Myanmar, Van ha ganado notoriedad en el mundo de las artes marciales mixtas no solo por su desempeño deportivo, sino también por la manera abierta en que expresa sus convicciones cristianas.
Sus palabras tras la pelea generaron reacciones positivas entre seguidores y usuarios en plataformas digitales, donde muchos destacaron el valor de reconocer públicamente a Dios en un entorno altamente competitivo.
El testimonio del campeón refleja cómo la fe continúa teniendo presencia en distintos espacios de la sociedad, incluso en escenarios deportivos de alcance internacional, recordando a miles de personas que, para muchos creyentes, la verdadera victoria comienza en la vida espiritual.

