Un migrante cristiano llamado Eddie Isa procedente de Irán alzó la voz durante una reunión pública en McKinney, Texas, para expresar su rechazo al proyecto de construcción de un centro islámico en la ciudad y compartir lo que describió como su experiencia personal bajo la ley sharía.
Ante los miembros del consejo, el hombre afirmó: “Soy un sobreviviente de la ley sharía de Irán”, y pidió a las autoridades considerar las advertencias de personas que, como él, han vivido en países donde las normas religiosas tienen una fuerte influencia sobre la sociedad y el Estado.
Según el medio de comunicación RAV Espanol de Real America's Voice News, durante su intervención habló de las diferencias que, desde su perspectiva, existen entre el cristianismo y el islam. Afirmó que la fe cristiana se fundamenta en una relación personal con Dios, mientras que cuestionó la aplicación de la ley sharía y su compatibilidad con el modelo estadounidense de libertad religiosa.
El migrante relató además que algunos de sus amigos en Irán han enfrentado encarcelamiento o incluso la muerte después de abandonar o cuestionar el islam. Sus declaraciones reflejan su experiencia personal como cristiano iraní y su preocupación por la libertad de quienes profesan una fe diferente o deciden cambiar de religión.
El episodio generó un nuevo debate sobre libertad religiosa, convivencia y pluralismo en Estados Unidos. Para la comunidad cristiana, situaciones como esta recuerdan la importancia de defender el derecho de cada persona a vivir su fe libremente y, al mismo tiempo, responder a las diferencias religiosas con verdad, respeto y el llamado de Jesús a amar al prójimo.

