La guerra espiritual es real. Basta con preguntarle al autor Jonathan Cahn, quien afirma haber sufrido un ataque satánico a 9.000 metros de altura. La noticia del hombre que fue atado con cinta adhesiva a su asiento de avión dio la vuelta al mundo tras el incidente del 3 de septiembre. Sin embargo, lo que suele faltar en los reportajes es el contexto.
El incidente, ampliamente conocido, se produjo cuando Arthur Lundeen, de 67 años y residente de Tucson, Arizona, protagonizó una diatriba en pleno vuelo, lo que obligó a realizar un aterrizaje de emergencia.
Estaba sentado junto al autor y rabino mesiánico Jonathan Cahn, quien afirmó que ambos conversaron con normalidad durante dos horas. Sin embargo, según Cahn, el hombre cambió por completo dos horas después de iniciado el vuelo, cuando este comenzó a hablar sobre el poder de Dios.
"Nunca había visto a alguien cambiar tan rápido, de la luz a la oscuridad, como si algo se hubiera apoderado de él", dijo. "Pasó de ser el tipo más amable del mundo a esta persona sombría".
Cahn afirmó que el hombre se alteró al ver la portada de su nuevo libro, El altar de Pérgamo, que expone a Satanás y sus intrigas.
Cuando el hombre comenzó a golpear y estrangular a Cahn, Richard Olenick, un pasajero que se encontraba cerca, y otro hombre intervinieron.
"Estaba estrangulando al otro pasajero con las manos alrededor de su garganta. Dijo: 'Escuchen, este avión se va a estrellar, todos vamos a morir', e hizo referencia a Jesús en ese momento", dijo Olenick.
Lundeen fue arrestado y declaró ante un juez de Maryland que no recordaba el incidente.
"No sé qué pasó", dijo Lundeen. "Ahora mismo recuerdo mirar al hombre que estaba a mi lado, y recuerdo estar sentado allí hablando con él, pero no recuerdo haber aterrizado. No recuerdo nada de lo que pasó".

