La ciudad de Buenos Aires se prepara para recibir una de las mayores expresiones públicas de fe del mundo cristiano con la llegada de la movilización internacional Marcho por Jesús, que reunirá a miles de creyentes en una jornada de adoración, oración y proclamación de esperanza para el país.
El encuentro se realizará el próximo 17 de agosto, día feriado nacional en Argentina. La convocatoria iniciará en la emblemática Plaza de Mayo y avanzará en una marcha de fe hasta el Congreso de la Nación Argentina, donde se llevará a cabo un evento masivo de alabanza y adoración.
Los organizadores explican que esta iniciativa busca replicar el impacto espiritual vivido el 18 de noviembre de 2024 en la ciudad de Rosario, cuando una multitud se congregó en el Monumento a la Bandera en una jornada de adoración y oración colectiva.
Asimismo, recuerdan que Argentina ya fue escenario de una movilización masiva similar en 2017, cuando más de 40.000 personas se reunieron para conmemorar los 500 años de la Reforma Protestante, marcando uno de los encuentros cristianos más significativos en la historia reciente del país.
El movimiento “Marcho por Jesús” nació en 1987 en Londres, impulsado por organizaciones cristianas como Juventud con una Misión, Pioneer e Ichthus Christian Fellowship. Desde entonces, se ha extendido a decenas de países como una manifestación pública de fe que invita a los creyentes a orar por sus naciones y autoridades conforme a los principios bíblicos.
Con esta convocatoria, Argentina se suma a ese movimiento global con el objetivo de fortalecer la unidad de la Iglesia evangélica y compartir un mensaje de esperanza, paz y fe en medio de los desafíos que enfrenta la sociedad.
Se espera la participación de fieles provenientes de miles de iglesias de todo el país, quienes caminarán juntos en un ambiente de unidad y avivamiento espiritual. Los organizadores anticipan una concurrencia multitudinaria que podría convertir esta jornada en uno de los encuentros cristianos más significativos de los últimos años en la nación.
La movilización culminará con un tiempo de adoración y oración colectiva, en el que miles de voces se unirán para bendecir a Argentina, reafirmando el compromiso de la Iglesia de ser portadora de esperanza, fe y transformación para la sociedad.

