Iglesias de Argentina reunió a 500 líderes para fortalecer el trabajo con niños, adolescentes y familias

Iglesias de Argentina reunió a 500 líderes para fortalecer el trabajo con niños, adolescentes y familias

09-22-2026
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Más de 500 pastores, líderes y referentes de ministerios cristianos participaron en Buenos Aires del Primer Congreso de Niñez, Adolescencia, Familia y Educación, un encuentro que buscó fortalecer el trabajo de las iglesias con las nuevas generaciones y sus familias.

La actividad se realizó de manera presencial en la Iglesia Ríos de Vida de Quilmes y congregó a participantes provenientes del conurbano bonaerense, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y distintas ciudades del interior del país.

Durante la jornada se desarrollaron plenarias, espacios de adoración, charlas y 16 mesas temáticas con más de 30 expositores. Los contenidos abordaron asuntos relacionados con la educación cristiana, salud mental, prevención de abusos, adicciones, violencia, nuevas tecnologías, discapacidad, deporte, misión y acompañamiento pastoral.

Uno de los principales llamados estuvo dirigido a fortalecer el acompañamiento espiritual de niños y adolescentes. El pastor Rubén Del Re, director general de la Sociedad Bíblica Argentina, animó a los líderes a identificar las necesidades de las nuevas generaciones y aprovechar las oportunidades para acercarlas a la Palabra de Dios.

Durante su exposición también resaltó el papel de madres y abuelas en la formación espiritual de los niños, tomando como referencia bíblica a Eunice y Loida, madre y abuela de Timoteo.

El congreso también puso sobre la mesa distintas problemáticas sociales que afectan a la niñez y adolescencia argentina. Entre ellas fueron mencionadas la pobreza, las dificultades educativas, la salud mental, las adicciones y el suicidio juvenil.

El pastor Gabriel Coria abordó el impacto del hambre y la pobreza en los niños, mientras que el pastor Amílcar Matosian llamó a las iglesias a involucrarse en la prevención del suicidio y a convertirse en comunidades saludables que acompañen a los menores sin juzgarlos.

La educación y el acompañamiento familiar también ocuparon un lugar central. Entre los talleres se analizaron estrategias para fortalecer la educación cristiana en el hogar y la iglesia, así como herramientas para prevenir y detectar situaciones de abuso sexual infantil, violencia, trata y adicciones.

Otros espacios estuvieron dedicados a las nuevas tecnologías, las redes sociales y la inteligencia artificial, además de la salud mental, el deporte, el arte, el emprendimiento juvenil y la inclusión de personas con discapacidad.

Uno de los temas abordados fue también la educación sexual desde una perspectiva cristiana. Miriam Domínguez, de la Fundación Manada, presentó su postura crítica frente a determinadas aproximaciones a la identidad de género y llamó a prestar atención al acompañamiento emocional de los menores.

En la plenaria de cierre, el pastor Christian Hooft, titular de ACIERA, exhortó a los líderes a mantenerse atentos tanto a las amenazas que enfrentan los niños como a las oportunidades para influir positivamente en sus vidas.

Hooft animó a los participantes a hablar palabras de fe a las nuevas generaciones, transmitirles esperanza y ayudarles a desarrollar una visión de futuro.

El encuentro concluyó con un llamado a que las iglesias fortalezcan su compromiso con la niñez, la adolescencia y la familia, no solo desde la formación espiritual, sino también mediante acciones concretas de acompañamiento, prevención y servicio.

Con este congreso, líderes y ministerios cristianos reafirmaron la necesidad de trabajar de manera conjunta para acompañar a las nuevas generaciones frente a los desafíos sociales, educativos y familiares que atraviesa Argentina.