Alianza Evangélica Latina Joven hace un llamado a la unidad del pueblo venezolano

Alianza Evangélica Latina Joven hace un llamado a la unidad del pueblo venezolano

05-18-2017
Opositores a Maduro se enfrentan con la policía en Caracas, Venezuela. Foto: AP / Ariana Cubillos

La crisis humanitaria que sufre Venezuela cada día se agrava más. Luego de siete semanas de protestas, la violencia por los enfrentamientos entre manifestaciones de la oposición y fuerzas del gobierno han dejado al menos 43 muertos y más de 700 heridos.

La Alianza Evangélica Latina Joven (AEL Joven), por medio de un comunicado, expresa su lamento por ésta difícil situación.

“…deseamos expresar nuestras más sentidas muestras de dolor, compasión y empatía ante la alarmante situación que vive el pueblo venezolano en general, con sus miles -sino millones- de hermanos en la fe y fieles creyentes en Jesucristo”, dice el texto.

“No podemos hacernos de oídos sordos ante el clamor de nuestro hermano pueblo venezolano, que clama día y noche por un milagro de Dios, que traiga paz, estabilidad y renovada prosperidad a la ciudadanía”, añade.  

Esta organización evangélica representado por líderes juveniles de 22 países latinos, eleva una oración por Venezuela.

“Es así que “puestos los ojos en Jesús” … imploramos con ustedes a Dios, por una resolución pacífica, pronta y democrática ante la aguda crisis que viven”, comenta.

Además, dice que como “cristianos pedimos el respeto a la vida, integridad, dignidad, derechos humanos y procesos democráticos del pueblo venezolano”.

“Hacemos un llamado a la unidad del pueblo venezolano.  Debemos recordar que ante Dios nuestro “prójimo” no es necesariamente quien piensa como yo, sino todo aquel que está cerca.  Debemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, aunque piense diferente a mí. Jesús nos enseña a hacerles bien a todos sin distinción”, precisa.

Cierra el comunicado diciendo: “Estamos con ustedes sabiendo que “la oración eficaz del justo puede mucho” (Santiago 5:16), creemos con ustedes sabiendo que “nada hay imposible para Dios” (Lucas 1:37) y nos dolemos con ustedes sabiendo que debemos “llorad con los que lloran” (Romanos 12:15)”.