El gobernador de California, Gavin Newsom (D). (Foto AP/José Luis Villegas)
El gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, dijo el lunes que el Estado Dorado cortará lazos con Walgreens después de que la cadena de farmacias optará por no vender píldoras abortivas en unas dos docenas de estados.
El demócrata anunció a través de Twitter que el Gobierno estatal "no hará negocios" con Walgreens "ni con ninguna compañía que se acobarde ante los extremistas y ponga en riesgo la vida de las mujeres", en referencia a los numerosos estados que han amenazado con emprender acciones legales contra las tiendas que almacenen mifepristona, un fármaco inductor del aborto.
"Hemos terminado", añadió Newsom.
California won't be doing business with walgreens -- or any company that cowers to the extremists and puts women's lives at risk.
We're done.https://t.co/OB10cYfm8H
— Gavin Newsom (GavinNewsom) March 6, 2023
Según Reuters, un portavoz del gobernador dijo que "todas las relaciones" entre California y Walgreens están siendo revisadas. El representante, sin embargo, no dio detalles sobre cómo podrían cambiar los lazos comerciales.
"No seguiremos haciendo negocios con empresas que ceden a los matones de derechas que impulsan su agenda extremista ni con empresas que ponen la política por encima de la salud de las mujeres y las niñas", añadió Newsom en un comunicado remitido a ABC News.
La decisión de Walgreens se produjo después de que los fiscales generales de 20 estados enviaran una carta conjunta a CVS y Walgreens, afirmando que la venta de mifepristona en sus respectivos estados violaría la Ley Comstock, una ley de 150 años de antigüedad que penaliza el uso del Servicio Postal de EE.UU. para enviar anticonceptivos, abortivos, productos obscenos o cualquier información relacionada con tales artículos.
El Instituto Guttmacher, una organización de investigación proabortista publicó el año pasado un análisis en el que revelaba que los abortos inducidos por medicación representaban más de la mitad de todos los abortos practicados en centros sanitarios, por lo que estas normativas estatales -y la decisión de Walgreens- tendrán sin duda un impacto en el acceso al aborto.
En cuatro de los estados en cuestión -Alaska, Iowa, Kansas y Montana- el aborto sigue siendo legal tras la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos del pasado verano, que anuló el precedente establecido en 1973 por el caso Roe contra Wade, que legalizó el acceso al aborto en todo el país.
Los fiscales generales de 23 estados liderados por republicanos que prohíben el uso de la mifepristona se han unido a una demanda que pretende anular la aprobación del fármaco para el aborto por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos.

