El profesor en Biología Nathan Lewis, del estado de California, Estados Unidos, descubrió que la composición genética de las personas neurodivergentes puede afectar su experiencia en adoración cuando asisten a la iglesia.
Sin embargo, gracias a una investigación, debido a que tiene 3 hijos autistas, recreó siete soluciones prácticas de aprendizaje para las familias que desean enseñar con mayor facilidad el cristianismo.
“La clave está en obtener la información más precisa y luego enseñarla de una manera que sea respetuosa con personas de diferentes orígenes”, dijo a Church News.
Asimismo, Lewis diseñó un modelo con 7 principios básicos a tomar en cuenta, como expiación, donde se les recuerda que Jesucristo tiene el poder de unir a todos los hijos de Dios; aprender más sobre sus condiciones, para así reconocer sus realidades, fortalezas y debilidades. Por último, adaptarse a mejorar su experiencia en la adoración con afirmaciones y admiración de su trabajo.
Estas herramientas pueden lograr que las familias y maestros que asistan a reuniones puedan apoyar en el proceso de sus hijos y ayudarlos a tener un ambiente seguro para el aprendizaje del evangelio.
Además, recomendó la implementación de juguetes antiestrés durante las reuniones, llevarlos a caminar por el edificio cuando necesiten un descanso o permitirles usar auriculares con cancelación de ruido cuando se sientan sobreestimulados.
Cabe destacar que existen muchos desafíos para las personas, pero considera que lo más importante es que puedan tener una experiencia menos abrumadora al asistir a la iglesia.

